Uno de los aspectos ambientales más importantes y benéficos del PVC está en el origen de sus principales materias primas: cloro, etano y agua. La sal marina, recurso renovable en la naturaleza que da origen al cloro, que representa el 57% del compuesto de PVC. El 43% restante se obtiene a partir del petróleo, utilizado en la forma de etileno.
Debido a esta baja dependencia del petróleo, el PVC consume solamente el 0,3% del petróleo extraído en el mundo. Todos los polímeros juntos consumen el 4% del petróleo mundial, mientras que el 86% se destina a aplicaciones menos racionales, como climatización, transporte y generación de energía.
Esta constatación, por sí sola, ya acredita al PVC como un plástico que atiende uno de los requisitos básicos del Desarrollo Sostenible.
“Desarrollo Sostenible es aquel que atiende a las necesidades presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de atender sus propias necesidades”. (Comisión Brundtland)
Este concepto, discutido y aprobado durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Río 92), es una visión amplia y avanzada de la obligación del hombre en promover el desarrollo hasta lo máximo de sus necesidades y capacidad, preservando la integridad de los recursos naturales y humanos, que serán la fuente para el desarrollo continuado de las futuras generaciones.
La cadena productiva del PVC ha dado importante contribución para el Desarrollo Sostenible. El producto está completamente insertado en los pilares de la sostenibilidad, pues ayuda a la conservación de los recursos naturales, mejora la calidad de vida de las personas y contribuye al crecimiento económico. Los principales destaques son:
La principal materia prima del PVC es la sal marina, un recurso natural renovable.
El PVC se puede reciclar varias veces sin perder sus propiedades originales.
El PVC es la resina de mayor aplicación en el área médica.
Los embalajes de PVC evitan la contaminación de alimentos y medicamentos.
Los productos de PVC ayudan a proteger el medio ambiente. Por ejemplo, las ventanas de PVC proporcionan excelente aislamiento térmico con sustancial economía de energía.
Costos competitivos, facilidad de instalación y bajo mantenimiento hacen de los productos de PVC perfectamente adecuados para atender las necesidades básicas: habitación, saneamiento, suministro de agua y área médica.